En procesos de compresión farmacéutica, uno de los problemas más comunes —y subestimados— es el sticking.
Aunque suele atribuirse a la formulación, en muchos casos el origen está en un factor menos evidente: la temperatura.
Durante el proceso de compresión, la fricción entre punzones y material genera calor.
En formulaciones sensibles —como ibuprofeno, productos efervescentes o mezclas con azúcares— este aumento de temperatura puede provocar:

- Reblandecimiento del material
- Adhesión a punzones
- Capping y defectos
- Paros frecuentes de la línea
Esto no solo impacta la calidad del producto, sino también la eficiencia operativa.
En Grupo Rasch, junto con aliados como Romaco Kilian, abordamos el sticking desde su origen: el control térmico y la estabilidad del proceso.
El enfoque no es solo ajustar parámetros, sino diseñar condiciones donde:
- La temperatura se mantenga controlada
- La fricción se reduzca
- El sistema permanezca limpio y estable
Porque en tableteado, el problema no siempre es lo que se ve en la tableta…
sino lo que está ocurriendo dentro del proceso.

